El peligro de «comprar» el aprendizaje: Motivación Intrínseca vs. Extrínseca
Los estudios nos hablan de dos tipos de motivación:
· Intrínseca: es el impulso de hacer algo por el simple placer de descubrir, aprender o superarse a uno mismo.
· Extrínseca: es hacer algo solo para obtener una recompensa externa (un juguete, dinero) o evitar una sanción.
El problema de los premios por buenas notas es que cuando tu hijo recibe un premio material por algo que requiere esfuerzo intelectual, su cerebro empieza a desplazar el interés por la materia hacia el interés por el objeto. A largo plazo lo que estaríamos haciendo es «formatear» su mente para que piense: «Si no hay regalo, no vale la pena esforzarse».
¿Y qué me vas a comprar?»: Cuando tu hijo pide el regalo
Suele ser bastante común que sea tu hijo quien te pregunte: «Si saco buenas notas, ¿me comprarás la tablet?». Esta situación puede ponerte en un compromiso, pero es la oportunidad perfecta para reeducar su percepción del éxito.
¿Cómo puedes responder?
1. Valida su deseo, pero cambia el foco
2. Devuélvele la responsabilidad
3. Establece la distinción entre «premio» y «celebración»
¿Por qué darle importancia al resultado es un error?
Los premios final de curso suelen centrarse en la calificación numérica y esto es arriesgado porque:
· Ignora el proceso: Un niño puede esforzarse al máximo y obtener un 6 debido a una dificultad de aprendizaje. Premiar solo el 10 castiga el esfuerzo real.
· Fomenta la ansiedad: El miedo a perder el «regalo prometido» genera una presión que puede bloquear el rendimiento cognitivo durante los exámenes.
Si quieres hacer un regalo… ¿qué es lo más recomendable?
Celebrar es sano, pero la clave está en optar por premios sociales y de experiencia. Estas son nuestras recomendaciones:
1. El regalo de «Tiempo y Conexión«
En lugar de un objeto, regala una experiencia compartida: una acampada, una tarde de cine o una cena especial elegida por ellos.
Por qué funciona: Refuerza el vínculo afectivo y asocia el éxito académico con la alegría familiar, no con el consumo.
2. Material que alimente su curiosidad
Si optas por algo físico, que sea algo que fomente su autonomía: un kit de ciencia, libros/actividades/cursos de una temática que le apasione, etc.
Por qué funciona: Se percibe como un apoyo a su crecimiento, no como un sueldo.
3. El refuerzo verbal (El premio invisible en cualquier mes y sin fecha de caducidad)
El elogio debe centrarse en el proceso. En lugar de un «¡Qué listo eres!», dile mejor: «He visto lo mucho que te has esforzado en matemáticas, debes sentirte muy orgulloso de tu constancia y trabajo».
Conclusión
El objetivo real de la educación es que tu hijo descubra que aprender es su propia recompensa. Este fin de curso, antes de abrir la cartera para comprar un premio por sus notas, abre espacio para celebrar juntos que el camino ha valido la pena.
Si necesitas más información o realizar una consulta, no dudes en contactar con nuestro equipo de PLANN PSICOLOGÍA Y LOGOPEDIA a través de info@plann.es. Estaremos encantadas de ayudarte.
Escrito por Ana Pareja (Psicóloga Colegiada Nº M-15685)